China coloca máquinas de reconocimiento facial para evitar el robo y el consumo excesivo de papel sanitario. Por L. G. 

En el Templo del Cielo, uno de los recintos sagrados más visitados de en Pekín, el robo y desperdicio de papel higiénico se habían convertido en un problema. Tanto que las autoridades han decidido instalar en la zona de servicios dispensadores de papel sanitario con un software de reconocimiento facial. Ahora, para conseguir papel, los usuarios deben permanecer de pie frente a una cámara durante varios segundos antes de recibir su ración de 60 centímetros.

Si se quiere más papel, hay que esperar otros 9 minutos

En caso de necesitar más, los visitantes deben esperar 9 minutos más o, si tienen una emergencia, negociarlo con el personal de los baños. A los que acudan muy a menudo, la máquina les denegará su petición.

Cada máquina cuesta 670 euros, pero los responsables del recinto aseguran que es una buena inversión. Ahorrarán 280 euros mensuales. Ahora bien, mejor no entrar en los servicios con gafas o sombrero. la máquina puede tardar en el reconocimiento 40 segundos.